Diván del Tamarit - Federico García Lorca Nadie comprendía el perfume / de la oscura magnolia de tu vientre. / Nadie sabía que martirizabas / un colibrí de amor entre los dientes.
Sueño de una noche de verano - Leopoldo María Panero Dos atletas saltan de un lado a otro de mi alma / lanzando gritos y bromeando acerca de la vida: / y no sé sus nombres. Y en mi alma vacía escucho siempre / cómo se balancean los trapecios.
Canción a una muchacha muerta - Vicente Aleixandre Dime por qué tu corazón como una selva diminuta / espera bajo tierra los imposibles pájaros, / esa canción total que por encima de los ojos / hacen los sueños cuando pasan sin ruido.
Mal de ausencia - Luis Alberto de Cuenca Cuando vivías en la Castellana / usabas un perfume tan amargo / que mis manos sufrían al rozarte / y se me ahogaban de melancolía.
La caída del Ícaro - Olvido García Valdés Los atardeceres se suceden, / hace frío / y las casas de adobe en las afueras / se reflejan / sobre charcos quietos. / Tierra removida. / Los atardeceres se suceden.