La falsa autónoma - Yolanda Castaño

A cada sol que se levanta en el alba / se discurren nuevos precios. // Las cosas tienen bordes dentados, y el / IVA es una superficie viscosa, / una baba que, de mano en mano, / insiste en pegarse a los dedos. /

La falsa autónoma - Yolanda Castaño
Yolanda Castaño




Yolanda Castaño




La falsa autónoma





TEÑO / NON TEÑO

Teño un
halo ponderable, un episodio, un nome,
teño unha entrada na enciclopedia,
teño pedras e palmas, aventuras,
unha tribuniña de tarima flotante.
Teño a corda dun timbre, reflectores, palabras.
Ocasións, unha efixie, teño ergometría.
Dez noticias en maio, cen foles, dez libros,
teño algún cuarto de hotel, visado.
Un cuarto de canon, voz e media, tacto,
cinco frases nun manual, tamén teño unha
rúbrica.

Pero non teño abdome,
nin temperatura.
Non teño
o mero tempo
desta tarde.





TENGO / NO TENGO

Tengo un
halo ponderable, un episodio, un nombre,
tengo una entrada en la enciclopedia,
tengo piedras y palmas, aventuras,
una tribunita de tarima flotante.
Tengo la cuerda de un timbre, reflectores, palabras.
Ocasiones, una efigie, tengo ergometría.
Diez noticias en mayo, cien fuelles, diez libros,
alguna habitación de hotel, visado.
Tengo un cuarto de canon, voz y media, tacto,
cinco frases en un manual, también tengo una
rúbrica.

Pero no tengo abdomen,
ni temperatura.
No tengo
el mero tiempo
de esta tarde.


*


SOBRE O VALOR ENGADIDO

A cada sol que se levanta na alba
invéntanse novos prezos.

As cousas teñen bordos dentados, e o
IVE é unha superficie viscosa,
unha baba que, de man en man,
insiste en se pegar aos dedos.

As cousas teñen tristes cilios,
aserrados deberes.
Tes que intentar desfacerte dela
alugándollela a outros.

É un moco paciente o IVE,
coma cólera espeso e pasivo.
Trata de o enxugar de enriba,
que se traslade o seu unto.
Que vaia enzoufando as xemas
até o último
da fila.





SOBRE EL VALOR AÑADIDO

A cada sol que se levanta en el alba
se discurren nuevos precios.

Las cosas tienen bordes dentados, y el
IVA es una superficie viscosa,
una baba que, de mano en mano,
insiste en pegarse a los dedos.

Las cosas tienen tristes cilios,
aserrados deberes.
Tienes que intentar zafarte de ella
arrendándosela a otros.

Es un moco paciente el IVA,
como cólera espeso y pasivo.
Trata de desembadurnártelo,
que se traslade su untura.
Que vaya emporcando las yemas
hasta el último
de la fila.


*


COMPRAR TEMPO

Busco unha casa política para o
don do meu receso.
Ciclorama, fase REM, volutas.
Necesito algún teito económico para un
breve algodón, abeiradoiro.
Toda a armazón que soporte
a miña disposición a beber auga.

Sistematizar o sono significa aquí
novas trabes.
A antesala dunha hora libre ten
paredes alugadas.

Teño que pagar por adiantado
o insondable refén da miña seiva.

Pero as plantas non saben o que é que chegue a noite.

Para comprarme unha só,
vender dez tardes.





COMPRAR TIEMPO

Busco una casa política para el
don de mi receso.
Ciclorama, fase REM, volutas.
Necesito algún techo económico para un
breve algodón, resguardo.
Todo el armazón que soporte
mi disposición a beber agua.

Sistematizar el sueño significa aquí
nuevas trabes.
La antesala de una hora libre tiene
paredes alquiladas.

Tengo que pagar por adelantado
el insondable rehén de mi savia.

Pero las plantas no saben lo que es que llegue la noche.

Para comprarme una sola,
vender diez tardes.


*



NORIAS DE OBEDIENCIA

Coma o brazo mecánico da alborada.
Coma un órgano vertical, manufactura.
Coma minas tenaces, caladoiro, un torno.
Coma prensa e rotación, a súa noria de obediencia.

A cada cuarto de hora a manivela da obtención.
Coma provincias a vapor,
coma fragua e xerarquía.

A noite deume emprego, como a un bosque.

Polas mañás, ao mediodía, á tarde,
á hora en que o favor axexa os ollos espertos.

Coma emporios,
coma cadeas,
teño que ser
produtiva.





NORIAS DE OBEDIENCIA

Como el brazo mecánico de la alborada.
Como un órgano vertical, manufactura.
Como minas tenaces, caladero, un torno.
Como prensa y rotación, su noria de obediencia.

A cada cuarto de hora la manivela de la obtención.
Como provincias a vapor,
como fragua y jerarquía.

La noche me dio empleo, como a un bosque.

Por las mañanas, al mediodía, en la tarde,
a la hora en que el favor acecha los ojos despiertos.

Como emporios,
como cadenas,
tengo que ser
productiva.


*


APODERAMENTO FEMININO

Ten autoconfianza ten
narrativa ten aspersores
Toma os camiños de ferro do teu soño e
encasta no carril un branco empeño
Ten obeliscos, sol, xudicatura,
a forza laboral de vinte e cinco cuadrigas.
Acumula certeza, ferro, luceiriños,
imbatibles aliaxes de sangue e teorema
(Dime dunha vez como se pulveriza a rabia)
Ten un volcán, gobernabilidade, présa
atesoura un motivo encadernado e
virulencia
Capacita empúrrate asevera
Tece un león esquerdo no centro da túa gorxa

Eu non teño poder
Teño frío e nervios

Mirade este motor caducifolio coma un ventre.





EMPODERAMIENTO FEMENINO

Ten autoconfianza ten
narrativa ten aspersores
Toma los ferrocarriles de tu sueño y
encastra en el raíl un blanco empeño
Ten obeliscos, sol, judicatura,
la fuerza laboral de veinticinco cuadrigas.
Acumula certeza, hierro, lucecitas,
aleaciones imbatibles de sangre y teorema
(Dime de una vez cómo se pulveriza la rabia)
Ten un volcán, gobernabilidad, ten prisa
atesora un motivo encuadernado y
virulencia
Capacita empújate asevera
Teje un león izquierdo al fondo de tu garganta

Yo no tengo poder
Tengo frío y nervios

Mirad este motor caducifolio como un vientre.



***




Yolanda Castaño

(Santiago de Compostela, 1977). Es una de las voces más reconocidas y personales de la poesía española de los últimos años. Entre los muchos galardones que le han concedido están el Premio de la Crítica Española al mejor poemario en gallego en 1998 y 2022 y el Premio Nacional de Poesía en 2023.

«Quien escribe poemas debe construir su casa, tener dinero para garantizar que cuenta con cimientos y puerta, con un tejado, pagar la comida que da energía para juntar las letras, resistir el silencio que sepulta a un libro si todo va mal, o el ruido del escaparate si la obra se vende. En algún momento de nuestra historia hablar de dinero cuando uno escribe, pinta, compone una obra o crea, se hizo de mal gusto. Como si la creación habitara esa dimensión donde el pago ya se presupone suficiente en el ejercicio creador, aun cuando esté hecho entre detritus y recibos pendientes. Nos educaron en no hablar de dinero si el trabajo gusta. Pero entonces, ay, qué pronto se reducirían los aspirantes a poetas: o ricos o valientes. Excluidos quien necesite pagar las manzanas y el pescado con el dinero que gana o quienes tienen tiempos comprometidos en cuidar a otros. Hasta el verso más etéreo y espiritual necesita la materialidad de la mesa donde se escribe, el sofá que con un poco de suerte durará otros 25 años. Porque, ¿cuánto vale un poema?, ¿debe comer un poeta? ¿Alguien duda de que esto es trabajo?».

Remedios Zafra

 

 

**

 

-Yolanda Castaño
La falsa autónoma
Colección Visor de Poesía
España, 2026