Límite - Sylvia Plath

Vacía, resueno ante el mínimo paso, / Museo sin estatuas, grandioso en sus pilares, pórticos, rotondas. / En mi patio una fuente surge y vuelve a drenar dentro sí, / con corazón de monja y ciega para el mundo.

Límite - Sylvia Plath
Sylvia Plath

Límite

 

(Versión al español de Isaías Garde)




¡Oh duquesa rara!
¡Oh cosa rubia!

Anne Sexton – La muerte de Sylvia




La mujer estéril

Vacía, resueno ante el mínimo paso,
Museo sin estatuas, grandioso en sus pilares, pórticos, rotondas.
En mi patio una fuente surge y vuelve a drenar dentro sí,
con corazón de monja y ciega para el mundo. Los lirios
de mármol exhalan su palidez como un aroma.

Me imagino a mí misma ante un gran público,
madre de una blanca Niké y de muchos Apolos de ojos desnudos.
No obstante, los muertos me lastiman con atenciones, y nada ocurre.
La luna posa una mano en mi frente,
impasible y callada como una enfermera.

21 de febrero de 1961




Barren woman

Empty, I echo to the least footfall,
Museum without statues, grand with pillars, porticoes, rotundas.
In my courtyard a fountain leaps and sinks back into itself,
Nun-hearted and blind to the world. Marble lilies
Exhale their pallor like scent.

I imagine myself with a great public,
Mother of a white Nike and several bald-eyed Apollos.
Instead, the dead injure me attentions, and nothing can happen.
The moon lays a hand on my forehead,
Blank-faced and mum as a nurse.

 

 

Límite

La mujer alcanzó lo perfecto.
Su cuerpo

muerto luce la sonrisa de la culminación,
la ilusión de una fatalidad griega

fluye por los pliegues de su toga,
sus pies

desnudos parecen decir:
"hasta acá llegamos, se terminó".

Cada niño muerto se enrosca, serpiente blanca,
alrededor de cada

jarrita de leche, ahora vacía.
Ella los reintegra

en su cuerpo como los pétalos
de una rosa que se cierran cuando el jardín

se inmoviliza y sangran los aromas
desde las dulces y profundas gargantas de la flor nocturna.

Embozada en su capucha de hueso,
la luna no tiene por qué estar triste.

Ella está acostumbrada a este tipo de cosas.
Sus lutos crujen y se arrastran.




Edge

The woman is perfected.  
Her dead

Body wears the smile of accomplishment,  
The illusion of a Greek necessity

Flows in the scrolls of her toga,  
Her bare

Feet seem to be saying:
We have come so far, it is over.

Each dead child coiled, a white serpent,  
One at each little

Pitcher of milk, now empty.  
She has folded

Them back into her body as petals  
Of a rose close when the garden

Stiffens and odors bleed
From the sweet, deep throats of the night flower.

The moon has nothing to be sad about,  
Staring from her hood of bone.

She is used to this sort of thing.
Her blacks crackle and drag.




El espejo                  

Soy plateado y preciso. No tengo prejuicios.
Todo lo que veo lo trago de inmediato
Tal como es, sin que me empañen ni el amor ni el disgusto.
No soy cruel, soy sincero,
El ojo de un pequeño dios de cuatro ángulos.
La mayor parte del tiempo la paso meditando acerca de la pared de enfrente.
Es rosada, con manchas. Tanto la miré que
Me parece que ya forma parte de mi corazón. Aunque con intermitencias.
Las caras y la oscuridad nos separan una y otra vez.

Ahora soy un lago. Una mujer se inclina sobre mí,
Buscando en mi extensión su verdadero ser.
Después se vuelve hacia esas mentirosas, las velas o la luna.
Veo su espalda y la reflejo fielmente.
Ella me recompensa con lágrimas y agitando las manos.
Soy importante para ella. Ella viene y va.
Es su cara, cada mañana, la que reemplaza la oscuridad.
En mí, ella ahogó a una muchacha, y en mí, una vieja
Se alza hacia ella día tras día, como un pez terrible.




Mirror

I am silver and exact. I have no preconceptions.
Whatever I see I swallow immediately
Just as it is, unmisted by love or dislike.
I am not cruel, only truthful '
The eye of a little god, four-cornered.
Most of the time I meditate on the opposite wall.
It is pink, with speckles. I have looked at it so long
I think it is part of my heart. But it flickers.
Faces and darkness separate us over and over.

Now I am a lake. A woman bends over me,
Searching my reaches for what she really is.
Then she turns to those liars, the candles or the moon.
I see her back, and reflect it faithfully.
She rewards me with tears and an agitation of hands.
I am important to her. She comes and goes.
Each morning it is her face that replaces the darkness.
In me she has drowned a young girl, and in me an old woman
Rises toward her day after day, like a terrible fish.




La rival                     

Si la luna sonriese se parecería a vos.
Das la misma impresión
de algo bellísimo y aniquilador.
Ustedes dos son grandes deudores de luz.
Su boca en O se lamenta por el mundo, la tuya no se inmuta.

Y tu don principal es volverlo todo en piedra.
Me despierto en un mausoleo; estás acá,
golpeteando los dedos en la mesa, buscando cigarrillos,
malicioso como una mujer, aunque no tan nervioso
muriéndote por decir algo irrefutable.

También la luna abusa de sus súbditos,
aunque durante el día ella es ridícula.
Tus insatisfacciones, por otro lado,
llegan con encantadora regularidad, a través de la ranura del buzón,
blancas y en blanco, expansivas como monóxido de carbono.

No hay día en que me libre de tus noticias; vos
que caminás por África, tal vez, aunque pensando en mí.




The Rival

If the moon smiled, she would resemble you.
You leave the same impression
Of something beautiful, but annihilating.
Both of you are great light borrowers.
Her O-mouth grieves at the world; yours is unaffected,

And your first gift is making stone out of everything.
I wake to a mausoleum; you are here,
Ticking your fingers on the marble table, looking for cigarettes,
Spiteful as a woman, but not so nervous,
And dying to say something unanswerable.

The moon, too, abuses her subjects,
But in the daytime she is ridiculous.
Your dissatisfactions, on the other hand,
Arrive through the mailslot with loving regularity,
White and blank, expansive as carbon monoxide.

No day is safe from news of you,
Walking about in Africa maybe, but thinking of me.




Los globos

Viven con nosotros desde la Navidad,
ingenuos y claros,
tótems ovalados que nos
quitan la mitad del espacio.
Se mueven y se rozan

en la seda de invisibles corrientes de aire,
dan un grito y estallan
cuando son atacados, y corren a acomodarse con un temblor apenas.
Un ancla amarilla, un pez azul–
Con esas lunas raras convivimos.

Nada de muebles aburridos:
esteras de paja, muros blancos,
y esos orbes viajeros de aire leve, rojos, verdes,
deleitan

el corazón como deseos
o pavos reales sueltos que bendicen
el suelo antiguo con su pluma,
forjada en el metal de las estrellas.

Tu hermanito
hace chillar su globo como un gato.
Parece ver en él
un asombroso mundo rosado que podría comerse,
y lo muerde

y entonces
se sienta -una bola de grasa-
y lo que ve es un mundo claro como el agua.
Un jirón rojo
en su pequeño puño.




Balloons

Since Christmas they have lived with us,
Guileless and clear,
Oval soul-animals,
Taking up half the space,
Moving and rubbing on the silk

Invisible air drifts,
Giving a shriek and pop
When attacked, then scooting to rest, barely trembling.
Yellow cathead, blue fish—
Such queer moons we live with

Instead of dead furniture!
Straw mats, white walls
And these traveling
Globes of thin air, red, green,
Delighting

The heart like wishes or free
Peacocks blessing
Old ground with a feather
Beaten in starry metals.
Your small

Brother is making
His balloon squeak like a cat.
Seeming to see
A funny pink world he might eat on the other side of it,
He bites,

Then sits
Back, fat jug
Contemplating a world clear as water.
A red
Shred in his little fist.



**



Sylvia Plath

Es una de las más altas exponentes de la poesía norteamericana del siglo XX, es decir, una de las más altas voces de la poesía de todos los tiempos, nació en Boston el 27 de octubre de 1932 y se suicidó en Londres el 11 de febrero de 1963 abriendo las llaves de gas del departamento que alquilaba, donde había vivido en su tiempo el poeta irlandés Willian Butler Yeats, terminando con una vida que había estado puntuada por crisis depresivas e intentos de suicidio.

Plath, encasillada usualmente junto con John Berryman, Robert Lowell y su amiga Anne Sexton entre los poetas confesionales, es dueña de un registro potente y de alto nivel de elaboración que ha logrado momentos únicos en la expresión de los tópicos de su época: la condición de la mujer, el sexo, la alienación.

Su primer libro de poemas fue El Coloso. Es también autora de una novela autobiográfica, La campana de cristal. Escribió obras infantiles y un extenso diario personal. Casi toda su obra apareció en forma póstuma, editada por su exmarido el poeta inglés Ted Hughes. En 1982 se publicaron sus Collected Poems, lo que le valió el Premio Pulitzer.