La música anterior a la noche - Mónica Velasco
La vi entregarse en su blancura, / -oleaje y vendaval-. / Tal vez se hiriese incluso entre las ramas. / Todo su ímpetu fue entrega o búsqueda. /
Mónica Velasco: “La música anterior a la noche”
La poesía de Mónica Velasco (Salamanca, 1979) destaca por su estilo refinado y lírico, en donde la luz es necesidad, búsqueda y encuentro. ¿Dónde sucede este acontecimiento? En la naturaleza de este bosque animal que habitamos, donde indaga en el origen de la existencia desde una voz pequeña e íntima, con una voluntad de verdad y belleza.
Siguiendo los pasos de la tradición clásica, buscando la armonía y la musicalidad del decir, su expresión diáfana nos acerca a la emoción y al pensamiento de este mundo.
Compartimos con Ustedes estos bellos poemas de Mónica Velasco, especial para Revista Tres Orillas.
Enrique Solinas
Soledad
Y se llenó el bosque de pájaros,
las cúpulas de pájaros.
Pasaron sobre mí antorchas, siglos
de pájaros.
Cantaban su canción polifónica.
Solo uno acompañaba mi tarde
en el tejado.
Su canto era el mío y era solo.
Dejó que se marcharan,
como piedras.
Volvió a cantar después.
Solo su canto solo.
Más allá de la niebla.
II
Quien interroga a la carne de que es carne
y lo hace en la escucha,
en el aliento que llega de la cumbre
y toca suavemente la hoja atenta
entiende toda cosa y se trasciende.
V
Hay una música en esta soledad.
Música anterior a la noche
como rumor de sangre,
como alimento que existe
golpeando todavía las esferas,
inercia de la luz que empuja al rayo
y continua dentro
-savia material-.
En esa música que nos preexiste
y que es idioma
la lengua de los hombres
comulga con tu vino.
VI
Salir al bosque.
Allí encontrar sin ver.
No preguntar.
No levantar la voz
y ser espera.
Ser en la música que entre
las ramas se debate
fibra que trae un canto
antiguo y que es legado.
El vuelo que se alce de los pájaros
traerá tu nombre y tu figura.
Amor que cure, tu presencia,
el manantial, ¡oh, cristalina!
para estos labios de la sed.
VIII
“Porque en tu canto se representa a mis ojos mi Amado”
RAMÓN LLULL
Cantaba el poeta a los pájaros
como quien mira al cielo
y todo se le revela ardiente,
la nube que se deshace,
el puro presente,
el aire entrar, salir de los pulmones,
la temperatura del corazón.
Alas
La vi entregarse en su blancura,
-oleaje y vendaval-.
Tal vez se hiriese incluso entre las ramas.
Todo su ímpetu fue entrega o búsqueda.
¿Qué hallaría su pureza desnuda?
Aquel sonido brusco de sus alas
torpemente, como el albatros del francés.
¿Qué deseo llevó a este ángel,
-ramas, aliento, polvareda-
a adentrarse entre las hojas del abeto
y a olvidarse?
Mónica Velasco
(Salamanca, España, 1979) es poeta y profesora. Colabora con revistas de estudios filológicos como Verbeia y publicaciones culturales como Entreletras, Acalanda Magazine, Nueva York Poetry Review, El Golem, Círculo de Lectores, Repertorio Americano, La Cerbatana, Gafe, Álamo, Papeles del Martes, El Duende, Generación Vértice, El Cielo de Salamanca, etc. Forma parte de antologías poéticas como La poesía que viene, Femenino Plural (EDIFSA), Encuentro de Poetas iberoamericanos, De la intimidad (Ed. Renacimiento), Antología de Poesía Cultural España-Indonesia, Poesía por Palestina, Treciembre (Agapea) o la reciente Altar de piedras bronceadas (Ed. Campos de plumas), entre otras.
Ha publicado Trazos. En torno a Anglada – Camarasa, ed. Amarante, 2018. (Poemario conjunto con el poeta Antonio Colinas). Los cuentos infantiles Las horas y Pico, Brillo y el anillo, ed. Amarante, 2018. El poemario Llumantia ilíquida, 2019. La edición bilingüe español- inglés Llumantia Ilíquida – The Wavering Blaze, (trd. Collin Reyman), numerada e ilustrada por Carmen Borrego, 2022. Tus ojos sostienen el vuelo del pájaro. Ed. Diputación de Salamanca, 2022. A ti, que eres el amor. Poeta ante la Cruz, Salamanca, 2024.