El nacimiento del poema - Dora Ferreira da Silva

Debe venir de lejos / del viento más antiguo / o de la muerte / debe venir impreciso / inesperado como la rosa / o como la risa / el poema innecesario. /

El nacimiento del poema - Dora Ferreira da Silva
Dora Ferreira da Silva




Dora Ferreira da Silva




El nacimiento del poema





(Traducción al español de Floriano Martins)





EL NACIMIENTO DEL POEMA

Debe venir de lejos
del viento más antiguo
o de la muerte
debe venir impreciso
inesperado como la rosa
o como la risa
el poema innecesario.

Debe ser herido por el amor
entre palomas
o en las suaves colinas
que el odio acaricia
debe venir
bajo el látigo del insomnio
muerto y preservado.

Y entonces despierta
para el rito de la forma
lúcido
tranquilo:
señor del doble reino
coronado
de soles y lunas.




NASCIMENTO DO POEMA

É preciso que venha de longe
do vento mais antigo
ou da morte
é preciso que venha impreciso
inesperado como a rosa
ou como o riso
o poema inecessário.

É preciso que ferido de amor
entre pombos
ou nas mansas colinas
que o ódio afaga
ele venha
sob o látego da insônia
morto e preservado.

E então desperta
para o rito da forma
lúcida
tranquila:
senhor do duplo reino
coroado
de sóis e luas.



*



MUJER Y PÁJARO

Regresamos al jardín
al banco lavado por la lluvia.
Pedimos al verde del verde
la flor de la flor
sin romper su tallo. La mañana bastaría.
(Nuestra presencia
perturba el aire y deja
las hojas temblando.)

Pero si no pedimos nada,
como quien duerme siguiendo la línea natural
del cuerpo,
respiramos puro abandono:
un pájaro contempla el azul (sin igual),
trasciende el muro de lo posible,
y así nos entregamos el uno al otro
la presencia repentina
del Cielo.




MULHER E PÁSSARO

Voltamos ao jardim
ao banco lavado pela chuva.
Pedimos o verde ao verde
a flor à flor
sem quebrar-lhe a haste. Bastaria a manhã.
(Nossa presença
desalinha ar e folhas
num frêmito.)

Mas se nada pedimos
como quem dorme seguindo a linha natural
do corpo
respiramos o puro abandono:
um pássaro alveja o azul (sem par)
ultrapassa o muro do possível
e assim damos um ao outro
a súbita presença
do Céu.



*



AFRODITA

La diosa dijo sonriendo:
esta mañana el mar me adornó
y vestida de perlas
fui a un reino lejano.
Los cantos despertaron las vides
y nacieron los frutos, que el sol
cultiva en los huertos.

Coros adolescentes persiguieron a Eros
—el coronado de hojas de vid—
pues de mis labios habían probado,
el vino abundante y dulce.

Lazos que unían y desataban,
ocultaba la belleza en las calas más profundas,
pues cuando emergía —¡en llamas!—
el murmullo del mar inundaba las playas
y la embriaguez que rozaba la muerte
amenazaba a los amantes…




AFRODITE

Disse a deusa a sorrir:
esta manhã o mar deu-me adereços
e vestida de pérolas
fui a um reino distante.
Cânticos despertaram vides
e frutos nasceram, que o sol
cultiva nos pomares.
Coros adolescentes perseguiam Eros
— o coroado de pâmpanos —
pois de meus lábios haviam provado,
o vinho farto e suave.

Liames atando e desatando,
ele a beleza ocultava nas angras mais profundas,
pois quando emergia — flâmeo! —
o murmúrio do mar as praias inundava
e a embriaguez vizinha da morte
ameaçava os amantes…



*



VIDA (SIN OLVIDAR LA MUERTE DE CADA DÍA)

La arena se escurre en el reloj de arena,
lágrimas,
una risa casi serena.
Un destino resuena,
música alada,
Appassionata.

Se necesita tiempo,
el vagar de los crepúsculos,
el comienzo,
la promesa,
el fin de las estaciones, una mirada serena a la vida,
forma
sensaciones de contorno,
el cielo infinito
estalla en ternura cósmica.

Nada indiferente,
bajo la luna, sus enigmas —
naufragio de cosas
en el azul.
Los vivos y los muertos
vagan por los caminos,
con una sonrisa en los labios. ¿Qué dicen
en el silencio
ahora lleno
del alma?
Appassionata.

El gesto conserva la
emoción y el abrupto
paso de las hojas muertas.
Los pájaros nocturnos gimen,
fieles al amanecer,
hasta que el horizonte despierta en su luz dorada.
Los dedos de la memoria acarician y son crueles,
todo resurge y se transfigura
en lo que podría ser si la lluvia cayera a cántaros.
Solo el relámpago en la distancia, de rayos silenciosos.
La noche se expande, se expande,
¿o lo invadirá todo con sus harapos negros?
Miro sin ver el paisaje,
los árboles doblados por el viento,
oigo una voz lejana, no sé qué dice.
Solo un manto me abriga
en la noche helada,
pero late el corazón de la temblorosa
Appassionata.

Es necesario desplegar las alas del amor,
del conocimiento, liberar el tacto
de todas las cosas que esperan.
Porque el eco huiría
de palabras vanas
sin polen
los pájaros regresarían
a sus nidos de sombras
si tu corazón
se retirara
y tu cabello
no se soltara
Appassionata.

La desnudez del sueño
escalofríos del viento
un perfil vecino
jamás descifrado
caricias del alma
calentando el cuerpo
el poema recordado
en la bruma del antaño
labios unidos
en el más ligero de los besos
la llama y el deseo
la carne temblorosa
Appassionata.

El tiempo termina
y ahora tan cerca
cuerpo y alma
en un umbral agonizante.
El silencio se desvanece
de toda una vida
de búsqueda
y el hallazgo perdido
en el amanecer más frío
pero el grito que estalla lo resume todo
Appassionata.

Larga vida
atento a las señales
cerca de las huellas de dioses extranjeros
es necesario
estar vivo y muerto
revolcándose en los prados
amar las flores
no aprisionar nada
retener en la avaricia.
Amar en silencio
con la mayor ligereza
sin pedir amor a cambio.
Es necesario tener un cuerpo
es necesario tener un alma
Apasionada.





VIDA (SEM ESQUECER A MORTE DE CADA DIA)

Escoam-se
areias na ampulheta
pranto
riso quase sereno.
Um destino ressoa
alada música
Appassionata.
É preciso tempo
o vagar dos crepúsculos
o começo
a promessa
o findar das estações
um olhar calmo sobre a vida
formas
contornam sensações
o céu infinito
explode cósmica
ternura.
Nada indiferente
sob a lua seus enigmas —
naufrágio das coisas
no azul.

Vivos e mortos
perambulam nas estradas
um sorriso nos lábios.
O que dizem
no silêncio
agora pleno
da alma?
Appassionata.

O gesto preserva a
emoção e o brusco
perpassar de folhas mortas.
Gemem pássaros noturnos
fiéis da madrugada
até que o horizonte desperte
em sua luz dourada.

Dedos da memória
afagam e são cruéis
tudo ressurge e se transfigura
no que poderia ser
se a chuva desabasse.
Só os relâmpagos
ao longe
de raios mudos.
A noite se expandia
se expande
ou tudo invadirá
com seus negros andrajos?
Olho sem ver
a paisagem
árvores dobradas pelo vento
ouço uma voz distante
não sei o que diz.
Apenas um manto me aquece
na noite gélida
mas pulsa o coração
da trêmula
Appassionata.

É preciso desdobrar
asas de amor conhecimento
liberar o tato
de todas as coisas
que esperam.
Pois o eco fugiria
das palavras vãs
sem pólen
os pássaros voltariam
aos ninhos de sombra
se teu coração
recuasse
e os cabelos
não soltasses
Appassionata.

A nudez do sono
frêmitos do vento
um perfil vizinho
jamais decifrado
carícias da alma
aquecendo o corpo
o poema lembrado
na neblina do outrora
os lábios unidos
no mais leve dos beijos
a flama e o desejo
a carne fremente
Appassionata.

O tempo findando
e agora tão próximos
corpo e alma
num limiar
agônico.
Silêncio esvaecido
de uma vida inteira
de busca
e o achado se perdendo
na mais fria madrugada
mas o grito irrompendo
tudo resume
Appassionata.

Vida longa
atenta aos sinais
rente aos vestígios de deuses forasteiros
é preciso
ser viva e morta
rolar nos gramados
amar as flores
nada aprisionar
retendo na avareza.
Amar em silêncio
com a maior leveza
sem pedir em troca o amor.
É preciso ter um corpo
é preciso ter alma
Appassionata.



*



ORFEO

I

Canto canciones
para los que han muerto.
Dulces animales se apresuran
a escuchar la canción
y me dan la bienvenida
a sus corazones silenciosos:
paloma, pavo real, aves de la orilla del agua,
ciervos, ardillas
y el Árbol.
La pantera viene, ahora domesticada,
bajo las hojas vivas
sostengo la lira en mi mano.
Eso es soledad.


II

Él recogió la flor —el Poema—,
la arrancó de la resina de la vida
y entre las páginas la sostuvo
luchando, viva.
El manantial lo nutrió en sus aguas.
Y la mano lo hirió
para dispersarlo
y, dentro de él, su corazón.


III

Bajo el Árbol arde,
sin que los labios hablen.
Aquí está el venado, la pantera,
la víbora, el pájaro,
el buey rumiando en la sombra:
ramas dispersas,
bebiendo el rocío de la música,
recogidas en las cuerdas
de tu corazón
puro.




ORFEU

I

Canto canções
para os que morreram.
Doces animais acorrem
para ouvir o canto
e me acolhem
nos quietos corações:
pomba, pavão, pássaros de beira d’água,
cervos, esquilos
e a Árvore.
Vem a pantera, agora mansa,
sob as folhas vivas
sustenho na mão a lira.
É isso a solidão.


II

Colheu a flor – O Poema –
arrancou-o à resina da vida
e entre as páginas prendeu-o
debatendo-se, vivo.
A fonte alimentou-o nas águas.
E a mão o feriu
para dispersá-lo
e, nele, o coração.


III

Sob a Árvore chamas,
sem que os lábios falem.
Eis o cervo, a pantera,
a áspide, o pássaro,
o boi ruminando sombra:
ramos dispersos,
bebem o orvalho da música,
reunidos nas cordas
de teu claro
coração.





***




Dora Ferreira da Silva

(Brasil, 1918-2006). Sin duda habrá un oído atento a cada sonido particular. Como un oráculo destinado a predecir los elementos que intervienen en la formación del ser. Cuando los opuestos se reúnen alrededor del fuego. Y las formas clásicas de la creación designan la diversidad de sus inquietudes. La poeta sabe que debe buscar el verso —así como el reverso— de todas las cosas. Es esta perenne coincidencia de opuestos la que hace la vida más exigente. Dora Ferreira da Silva es una notable intérprete de símbolos. Un reflejo de ello es su pasión por la obra de Carl Gustav Jung, a cuya traducción casi completa dedicó su vida. En la poesía, siempre entendió el lugar impreciso como el nido fundamental donde teje sus partituras sagradas. Lo impreciso como contenedor y contenido donde las verdades se forman, toman forma y se convierten en espejismos. Para ella, la mujer y el poema representan la lógica imaginaria de la naturaleza humana, que ella, como pocas, supo desentrañar ante la súbita presencia del Cielo. Poeta, editora y traductora, en los años 1960 fundó y dirigió, junto a su marido, el filósofo Vicente Ferreira da Silva, la revista Diálogo. A finales de los años 1970 creó la revista Cavalo Azul. Además de las obras completas de Jung, tradujo libros de Rilke y San Juan de la Cruz. Entre sus libros se encuentran: Uma via de ver as coisas (1973), Retratos da origem (1988), Poemas da estrangeira (1996) y Cartografia do imaginário (2003).