Último aprendizaje - Juano Villafañe

Con mi padre aprendí que antes de morir hay que encontrar a la madre / Con mi madre, que uno se muere sin padre y sin madre / En el ramo vive el jardín y en su fondo se fija el otro ramo / Con la pérdida se acrecientan los ramos y los fondos del ramo /

Último aprendizaje - Juano Villafañe
Juano Villafañe




Último aprendizaje



Yo guardé pocas cosas de mi madre

¿Cuánto era lo perdido?
¿Cómo hicimos para que el teatro se fuera por el río?
Llena el agua de palabras con tus libros sobre los niveles que la vida marca
Te vi salir con tu caballo lleno de marionetas que navegaban
Es casi brutal un teatro que se inunda, tu propia ropa, las pinturas chinas y tu
espejo con el rouge que te ponías de noche
Cómo cantaban los libros que fueron arrancados cuando te recordamos el límite
del jardín y la propia puerta
Saludaban desde el agua infinitos colores de aceite como todo el óleo que
salía de tu cuarto
Es brutal ver la pintura asociada al arroyo y a tu tapado nuevo
Para eso puse en la pecera la mano de una muñeca que vio el final de tu vida
Cuántas pocas cosas te he podido rescatar del agua
Qué breves noticias te anunciaron cuando salías desnuda en el molino
He guardado todo lo que era tuyo, todo lo perdido de tu cama, de tu mesa de cedro
Muy pocas cosas me quedan de tu teatro entre los públicos asombrados
Se trata de algunos objetos llenos de fuego unidos al oriente de lo pintado en oro
Debí haber guardado los cuadernos y tu lámpara para toda tu vida
Otra muñeca más, otra glicina y un jardín en el borde de la tierra.




Ella nunca comprendió mis poemas

James Joyce se había enamorado de una mujer
Se trata de Nora Barnacle, que era una camarera del hotel Finn’s, de Dublín
Y que nunca pudo realmente reconocer la figura de Molly Bloom
Ni comprender las imágenes de Joyce y el viaje de Ulises
Aunque para muchos la propia Nora era también la propia Molly y la propia
Penélope
Y así ella terminaba con su monólogo de mujer inventada
Con un sí, siempre con un sí, o como termina la vida realmente con un sí
Que es la palabra más hermosa que puede pronunciar una mujer
Porque realmente yo he sufrido
Porque deseaba destruir la imagen clásica del mundo
Y que mi amante terminara de decirme el propio final de su propia palabra
como fin
Para poder disolver la imagen de la realidad en un cuadro de melancolía
Porque al entrar al restaurant ella me dijo: que sería como ideal que una camarera
se enamorara de un intelectual moderno
Y que lo importante era amar y no comprender absolutamente nada de mis poemas
Y que ella podía terminar con un sí, iniciar con un sí, que es la palabra más
bella que puede pronunciar una mujer
Y queda ese dolor por no pedirlo todo
Al quedarme solamente explicando mi última imagen de un intelectual moderno
Y que una estación del sur no se recorre en un solo día
Ni Temperley es Dublín, ni en mi barrio hay un hotel como Finn’s,
Aunque mi camarera me lo dijo con una claridad extraordinaria
Puedo amarte y no entender nada de tus poemas
Y decirte sí una mañana, que es la palabra más hermosa que puede pronunciar
una mujer
Y recorrer el sur como si fuese una calle con su plaza
Y dar la vuelta tantas veces como ocurre con tu barrio
Cuando siempre te pregunté lo mismo
Y que no hace falta que yo entienda tus poemas para decirte sí
Que es la palabra más hermosa que puede pronunciar una mujer
Y que yo puedo llevarte por el mundo sin comprender la menor de las metáforas
Verte con esta boca de tan cerca
Decirte sí de nuevo
Volver sobre el fin con una sola palabra, que es la palabra más bella que pueda
pronunciar una mujer
Y yo tratar de terminar este propio monólogo sin que hayas entendido
absolutamente nada
Y que me digas que sí
Que yo imagino que me dices que sí
Que yo escribo que sí
Que es la palabra más bella que puede pronunciar una mujer cuando te escribo.




Y qué haría yo sino preguntarte antes de pasar de nuevo por la esquina

Qué haría yo al pasar de nuevo por la esquina
¿Preguntarte otra vez lo que siempre te pregunto?
Y si estuvieras sentada
Qué haría entonces yo si pasara de nuevo
Y si regreso y te pregunto
Vos me dirías que estás esperando
Y si lo dejo para mañana y si te pregunto mañana
Y si yo pudiera volver
Y preguntarte mientras estás sentada mirando el mundo
Pero si regresara otra vez y otra vez y tú no estuvieras ya
Porque han pasado las horas
Y nadie espera toda la vida, ni se sienta para toda la vida
Pero si volviera y te preguntara si quisieras
Pero sin tomar un café, ni explicar absolutamente nada
Porque no hay que comenzar necesariamente por sentarse a la mesa
Y tomar un café
Podríamos directamente decirnos que conviene que nos veamos en casa
Aun sin conocernos porque no nos conocemos
Entrar al baño debajo del agua
Para qué otro café antes con una ventana hacia una calle
Para qué regresar si podríamos volver a los lugares que no conoces
Porque no conoces mi casa
Entrar al baño por ejemplo debajo del agua transparente
Y para qué preguntarte si no hace falta preguntarte
Ni tomar antes un café para decirte todo lo que ya sabemos
Abre el agua la caída del agua
Desvístete antes de que me sienta y pida otro café
Antes de preguntarte de nuevo por tu nombre
Antes de pasar de nuevo por la esquina.




Último aprendizaje

Con mi padre aprendí que antes de morir hay que encontrar a la madre
Con mi madre, que uno se muere sin padre y sin madre
En el ramo vive el jardín y en su fondo se fija el otro ramo
Con la pérdida se acrecientan los ramos y los fondos del ramo
Pero ya nadie levanta el jardín con las manos
Sólo se desea la entrega y se ofrece su fondo
Nadie levanta un jardín, por eso estamos llenos de fondos y de ramos
Como exceso nos rodean sus habitantes, su perfume y su fondo
Uno va solo a la cita con su ramo de espera
y uno espera levantarla de nuevo
Ella espera el ramo, su primer perfume
A mi madre la subí con su ropa de teatro
Es imposible levantar un jardín.




La memoria de un sueño invertido

A Enrique Molina

No se dice así
Déjenme decirlo para siempre
No se ama en la marea del bajo
Ya no hay embarcaciones del Caribe, ni caballos atados en canoas
Déjenme decirlo para siempre
No se dice así
No es el hotel del mar lo que se pierde
Es el amor adentro lo que escapa
Hay que explicarlo
Ni los caballeros circulan por un juego
Todo vuelve a su crimen y a sus muertos
Ni es ella la mujer que se ha escapado
De una furia de tierra sin raíces
No se dice así, hay que explicarlo
No es ella, es la casa perdida, el jardín sin amor
“Porque no tenemos casa, ni paciencia, ni olvido”
Es la pared roja que respira sola con el ojo del buey
En la cama sin aire, en la muerte con su candelabro oscuro
No se dice así, nadie circula
Es en el mar de la pasión la amante
En las hogueras de un terror de infierno
Playa tierra del alma de origen en el mundo
Pero no es así, no hay que explicarlo
Circulen caballeros por favor circulen caballeros
Hay muchas cosas para ver todavía
Como Camila O’ Gorman la gran bella imprudente
La rebelión surrealista con sus fondos de amantes
Un paraíso perdido en mi último viaje
Pero ya nadie dice, nadie circula:
“materiales inusitados, criaderos de sonetos,
cabezas cortadas de señores con bigotes de otro siglo,
discursos, festivales de carpinteros y fotógrafos, adioses, toda clase de homenajes”
Nadie lo explica, nadie entiende nada
Nadie invierte en su muerte con el último pájaro que saluda mi cuerpo agonizando
Yo descanso en la noche final, lo saben mis amigos que me vieron morir
Mi vida fue ese sueño invertido, mi propio cuerpo iluminado por Dios.




Las metáforas móviles

A Ariel Bufano

El títere es una metáfora móvil
Un alma animada por mi propio destino
Que brilla amorosa cuando giran mis brazos
Con todas las manos que viven en mi cuerpo
Y yo soy el que estoy en el alma de un niño
En la magia de hilos y su madera andada
Adentro de la vida que asoma en mi retablo
En la abstracción fugaz donde pasa la muerte
Y abjura lo trágico, exalta la disputa
De los ángeles que saben moverse desde el cielo
¿O será Dios que mueve sus dientes con mi boca?
¿O seré yo un Diablo que se enciende cabalgando de noche?
Antes que a la princesa la rescate un extraño
Antes que la ame en la torre desnuda
Como aquella muñeca que llevo con mis manos
Celebrada por la idea de un príncipe oculto
Porque soy como la sombra que penetra su alma
Y que la sube de nuevo a un retablo muy blanco
En el otro golpe que juega con mis manos
Porque he llorado y he vivido tan cerca
Con el amor que te traje del aire de un recuerdo
Con este muñeco que te mira la frente
A ser lo que se dice como aquel extranjero
Y ha sido el otro el que vuelve a contarme
Que la princesa estuvo en el medio de un bosque
Con esta palabra que me deja escribirte
Y regresar a esta boca, a este retablo roto
Coloca otra vez entonces los caballos
Sube con esas multitudes que galopan los pueblos
En las plazas del mundo y sus caminos
En mi novia de nuevo
En mis manos que salen para mover a Dios o al mismo Diablo
Porque no hay otro amor que te saque del mundo
Ni otro muñeco más alto que mi vida
Ni otra vida más alta que mis manos.




***




Juano Villafañe

Nació en Quito, Ecuador, en 1952. Es poeta, dramaturgo, ensayista y periodista. Reside en Argentina desde 1955. Integró el Taller Literario Mario Jorge De Lellis en la década del setenta. Fue cofundador de la revista literaria Tientos y Diferencias (Ecuador, 1980) y de la revista literaria Mascaró y de su grupo Los Poetas de Mascaró (Buenos Aires, 1983-2001). Dirigió durante quince años (1987-2002) Liber-Arte, Bodega Cultural. Entre 1989 y 1994 realizó el asesoramiento literario de Ediciones Desde la Gente del IMFC. Tuvo a su cargo desde el año 2002 hasta el año 2025 la Dirección Artística del Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini. Es actualmente el Vicepresidente II de la Sociedad Argentina de Escritores (SADE). Publicó: Poemas anteriores (Editorial de la Universidad Central, Quito, Ecuador, 1982), Visión retrospectiva de la botella (Libros de Tierra Firme, 1987), Una leona entra en el mar (Ediciones del Dock, 2000; Editorial Arte y Literatura, 2004, La Habana), Deconstrucción de la mañana (Ediciones Atuel, 2006), Los Villafañe. Poesía familiar (selección de poemas de Javier Villafañe, Elba Fábregas y Juano Villafañe, Ediciones Colihue, 2012) y Públicos y privados (Melón Editora, 2013). Compiló la selección del cuento latinoamericano La Narrativa Erótica Latinoamericana (Ediciones Desde La Gente, Buenos Aires, 1992) y otras dos selecciones sobre la poesía argentina Poetas. Autores de Fin de Siglo I y II (Ediciones Desde La Gente, Buenos Aires, 1994 y 1997). Sus poemas formaron parte de los espectáculos Los Poetas de Mascaro que dirigió Leonor Manso y Con un tigre en la boca. Manual de los amantes dirigido por Hugo Urquijo, espectáculos en los que participaron las actrices y los actores: Ingrid Pelicori, Elena Tasisto, Alejandro Awada, Ana Yovino, Patricio Contreras, Walter Quiróz, Gustavo Pardi, Muriel Santa Ana, Claudia Tomás. Los materiales de ambos espectáculos fueron presentados como libros en ediciones Desde La Gente en los años 2012 y 2015 respectivamente. Presentó en los años 2018 y 2019 el espectáculo poético-teatral: Poemas y Canciones en la Multitud con Débora Infante, dirigidos por Manuel Santos Iñurrieta y Hugo Dellamea. Fundó la Revista Con Fervor Cultura de Buenos Aires. En el año 2022 cumplió 50 años en la actividad cultural, año en el que estrenó su obra de teatro Confesiones de un escritor en homenaje a Haroldo Conti bajo la dirección de Manuel Santos Iñurrieta y estrenó su obra de teatro y poesía: La conversación infinita con dramaturgia, dirección y actuación de Gustavo Pardi. En el año 2023 presentó el disco: El regreso de la mañana con poemas de su último libro: El corte argentino (Ediciones en danza, 2020), bajo la adaptación, musicalización e interpretación de la cantante Débora Infante y la dirección musical de Hugo Dellamea. Presentó en los años 2024 y 2025 la obra de teatro escrita con Manuel Santos Iñurrieta: La Celebración- Una comedia para los que vendrán en el Centro Cultural de la Cooperación. En el año 2024 fue declarado por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires Ciudadano Ilustre de la Cultura. Este año 2026 la Editorial Barnacle ha editado su Antología Personal.