Materia oscura - Jorge Fernández Granados

viejo mundo que anocheces / desde tu fortaleza oscura y vuelves / a recibir la luz cara a cara / como el primer día / sobre tu azul esfera indiferente /

Materia oscura - Jorge Fernández Granados
Jorge Fernández Granados




Materia oscura de Jorge Fernández Granados



En mayo de 2026, en el Ayuntamiento de Fuente Vaqueros, Granada, España, le fue concedido al poeta mexicano Jorge Fernández Granados, el V Premio Internacional de Poesía de Fuente Vaqueros “El Duende, ¿dónde está el Duende?” por su libro Materia oscura. En dicho volumen, el autor prosigue y culmina una trilogía iniciada desde hace más de 25 años, en torno a determinados avances científicos, el lenguaje y las nuevas formas expresivas en la poesía, conformada por los libros Principio de incertidumbre (Premio Iberoamericano de Poesía Carlos Pellicer Para Obra Publicada, 2008) y Lo innumerable (Premio Nacional de Literatura José Fuentes Mares, 2020).

En dicha trilogía, de temática pionera en la poesía mexicana, el autor propone que tal vez estos avances, orientados en torno a la comprensión y estudio de la conciencia y la percepción humanas de la realidad, y específicamente en materia de la física cuántica, la astrofísica y la neuroquímica son, hoy por hoy, el principal paradigma del arte.

Así, desde este paradigma, como un telón de fondo, y no como tema principal, y a través de una exploración poética, el autor indaga sobre los temas que han marcado su amplia obra en poesía como lo son la subjetividad de la memoria y de la conciencia, la concepción de la realidad, el paso del tiempo y la observación atenta de lo cotidiano, en busca de una comprensión de la existencia.

Más de 25 años le ha llevado a Fernández Granados realizar estas indagaciones que han generado en la poesía del autor, la inquietud por escribir experimentando y proponiendo formas literarias que sean capaces de registrar esos nuevos prototipos sobre los que se sustenta nuestro concepto de realidad.

En Materia oscura, que incluye una nota preliminar del poeta chileno Raúl Zurita Fernández Granados indaga sobre el concepto denominado en la ciencia “materia oscura”, como una metáfora para entender nuestra propia vida.

A continuación, presentamos el texto de Raúl Zurita y una selección de poemas de este libro:





Nota Preliminar
A propósito de Materia oscura, de Jorge Fernández Granados

Raúl Zurita

Estamos hablando de un libro extraordinario; Materia oscura de Jorge Fernández Granados. Dividido en tres partes, su voz marca un nuevo punto de inflexión dentro de la, por demás notable, poesía que se está escribiendo hoy en Hispanoamérica. Creador de una nueva objetividad, Fernández Granados nos hace ver que la noche que miramos es una noche de hecho infinita, rodeada de una materia oscura, impenetrable, que ocupa el 96 por ciento del cosmos, que lo atraviesa todo y de la que no sabemos absolutamente nada, salvo que sin ella nada se explica, ni menos el lugar donde nosotros estamos suspendidos. Es en esa brizna de luz donde aparecen y desaparecen, viven y nos sobreviven, las pequeñas criaturas que se muestran en las primeras páginas de Materia oscura, a quienes el poeta Fernández Granados hace ver desde lo apenas sostenible de la mirada, como si esa delicadeza fuese el último refugio frente a un derrumbe ignorado e inminente. De esa forma, desde el primer poema que abre este libro, pasando por la conmocionante elegía a Paul Celan y los otros textos que en esta segunda parte lo acompañan, para concluir al final con uno de los poemas más bellos y conmovedores que nos deja este tiempo convulso, la infinita porosidad de lo existente, con esa noche oscura, se funde con los abismos insondables de la propia existencia. Nadie que lea puede negarse a esta victoria de la poesía, porque esa victoria, aunque sea por un ínfimo instante, es nuestra victoria sobre esta noche universal, sorda e implacable, que nos acecha al mismo tiempo que nos crea.






Poemas de Jorge Fernández Granados






luz de la razón de omar khayyam

 

1

viejo mundo que anocheces
desde tu fortaleza oscura y vuelves
a recibir la luz cara a cara
como el primer día
sobre tu azul esfera indiferente

viejo mundo que amaneces
engañosamente renacido
para acunar la una y otra vez interrogante
la una y otra vez irreductible
semilla inagotable de la tierra

viejo mundo que contemplas
con ironía la verdad y su reverso
y en la violenta cabalgata de tu marcha edificas
sólo para destruir después
el esplendor bronceado de los reinos
la simetría astral de los palacios
o la ingeniosa alegoría de los libros y los credos
al tiempo que lanzas viejo mundo día tras día
vida tras vida la baraja de la juventud
sobre la dura mesa de la muerte 


2

has visto construirse imperios
bajo el altivo ceño de sus dioses y caer
sin otra forma que su antigua
magnificencia como un sueño

has mirado levantarse reinos
con el oro de las lágrimas
y los has visto apagarse luego
bajo la anónima arena de la noche

has mirado y sabes
que no hay argumento que satisfaga el hambre
de los pueblos y los tronos tú lo sabes y lo dictas
tal cual como son todos ellos
efímeros y soberbios y al final grotescos

y así pasas una por una las interminables páginas de tus días
creando y destruyendo
borrando y de nuevo edificando
hasta el incógnito final de tus insondables
y minerales ojos

 

3

viejo mundo te entrego lo único que de verdad es mío
mi corazón oscuro y mi palabra radiante
que ha probado el vinagre y la miel de la vida
con su equipaje de verdes frutos de la carne y del olvido
y que ha visto la sangre de generaciones sacrificada
al viento y al giro desbocado de tus tempestades

viejo mundo te hago este tributo
en el crepúsculo de mi vida y en el esplendor
de esta mañana en la ciudad persa de nishapur
donde llego a la edad de ochenta años
el lugar donde nací y tal vez el último lugar que verán mis ojos
y siempre aún
lo que yo llamo mi alma
tras tu sueño
tu inalcanzable sueño





conjuros de howard phillips lovecraft


con desmesurado orgullo me entregué al oficio de estar solo
y no dejé otro vestigio de mi paso por el mundo
que unos cuantos relatos con mis obsesiones y miles de cartas a mis cófrades o amigos
miles de papeles manuscritos a próximos y desconocidos
y la invención de una oscura e inquietante cosmogonía

lo más extraño es que yo
que hice todo por desaparecer
por abandonar este sitio de horror y demencia
estoy hoy más vivo que nunca

 

§

 

se me ha clasificado como un escritor de ficción
como el creador del horror cósmico
pero lo que nadie adivina es que escribo historias extrañas para describir la realidad
y todos los días la realidad las supera

 

§

 

tal vez la imaginación es la mirada con la que se alcanza a conocer la mente de dios y tal vez el camino de los que deliran hasta la locura es el único que adivina el inaccesible fondo de su ser

 

§

 

suponer que existe un solo dios es reconfortante
es creer en un orden
en un último monarca
en una entidad universal que nos inventa y vigila
en un padre infinito
todo eso se denomina fe

pero yo no la tengo

yo sé que estamos verdaderamente solos
en los helados confines del tiempo y del vacío
sin otro asidero que la materia y las pesadillas que nos dieron forma
y sin otro destino que la permanente creación y destrucción
del parpadeo sin significado de nuestra vida

 

§

 

estuve fuera del mundo
tanto tiempo como pude
porque necesitaba percatarme de su extrañeza
lo intenté de varios modos y a través de recónditas creencias
de inusuales experimentos y sustancias a mi alcance
de extremas teologías y arcanos inalcanzables

pero yo también requería del mundo tanto como el buzo
que recoge y atesora el testimonio de su extrema inmersión
pero sólo si vuelve al oxígeno de la superficie
podrá contarlo

 

§

 

un día toqué la raíz del horror y dí con el árbol del mundo y entonces me di cuenta que el azar del mal tiene un boleto para cada uno de nosotros

 

§

 

no existe la verdad
sólo lo verosímil
la realidad es una mente soñando sin descanso

no existe la locura
sólo una pesadilla
la realidad es algo que apenas está por comenzar

 

§

 

no me gusta este lado de la realidad
es imperfecto y sospechoso

no creo en el simulacro de este mundo frente a mis sentidos
es imperfecto y sospechoso

no creo en el ser que me creó
es imperfecto y sospechoso

 

§

 

proviene de lo indecible el conjuro que nos levantó del polvo
en el recóndito vacío de las estrellas
y permanentemente nos vigila y aguarda
el secreto horror de nuestro origen





nieve de osip mandelshtam


como quien pretende cambiar de página en un libro de piedra
y lee con los ojos del sueño una escritura del sueño
he dicho la verdad
pero es inverosímil

perdí la batalla
estuve en el bando equivocado
creí y milité con quienes cada noche inventaban y prometían un mundo nuevo
pero cada mañana al día siguiente el mundo volvía a ser el mismo
y aquellos y aquello por lo que dimos la vida estaban cada vez más lejos de nosotros

por eso y por el orgullo de un tirano
que algún día fue nuestro igual nuestro hermano generoso
mi vida fue una prisión
pero en ella comprendí lo suficiente
para aborrecer tanto como para amar la vida

prisionero pregunté y maldecí
todas las vidas que tuve que vivir para merecer ésta
prisionero pregunté y maldecí
todas las voces que escuchaba en aquel minuto en que debía decidir
ante la incertidumbre la intacta la íntima la última justicia
de cada uno de mis vocablos

ahora oculto el fuego azul de mis palabras en un cuaderno clandestino
y sólo espero el final de la noche
porque la nieve de voronezh me reveló en un sueño que el infierno es helado
y el último poema está escrito bajo el hielo de siberia

ahora todo ha quedado atrás y fue un incendio
donde ardimos tantos
tantos años hace ya
que hoy para mí cualquier nueva promesa de un mundo distinto
ni siquiera sería justicia
sino la más extraña
de las venganzas

sólo el amor y la memoria de nadezhda
me permitieron sobrevivir al gulag del olvido
y dejé escrita esta última pregunta sobre el muro de la cárcel:
será posible que yo aún exista realmente
que esto que llega es la muerte verdadera?

morí en una prisión
pero entendí que todos nacimos de alguna manera presos
y ese día posiblemente
fui libre por primera vez







Jorge Fernández Granados

(Ciudad de México, 1965). Poeta, ensayista y narrador. Ha publicado, entre otros, los libros de poesía Resurrección (Aldus, 1995), el cual recibió el Premio Internacional de Poesía Jaime Sabines; El cristal (Era, 2000), Los hábitos de la ceniza (Joaquín Mortiz, 2000), con el que obtuvo el Premio Nacional de Poesía Aguascalientes; Principio de incertidumbre (Era, 2007), distinguido con el Premio Iberoamericano de Poesía Carlos Pellicer para Obra Publicada. Si en otro mundo todavía. Antología personal (Almadía / Conaculta, 2012) y Lo innumerable (Era, 2018), libro ganador del XXXV Premio Nacional de Literatura José Fuentes Mares 2020.
Ha publicado también el libro de cuentos El cartógrafo (Conaculta, El Guardagujas, 1996), el de ensayos El fuego que camina (Conaculta, El Centauro, 2014), el de aforismos Vertebral (Almadía, 2017) y, en colaboración con el autor, la antología de la obra poética de José Emilio Pacheco Los días que no se nombran (Era / El Colegio Nacional / UNAM, 2014).
Ingresó al Sistema Nacional de Creadores de Arte otorgado por la Secretaría de Cultura de su país en 2001. Parte de su obra ha sido traducida al inglés, francés, portugués y chino, así como antologada por numerosas compilaciones en el ámbito de la nueva poesía hispanoamericana.
Su más reciente libro, Materia oscura (Valparaíso Editores, España, 2026) obtuvo el V Premio Internacional de Poesía “El Duende, ¿dónde está el Duende?” de Fuente Vaqueros, Granada, España, 2025, con un jurado integrado por los poetas Ramón Martínez y Raquel Lanseros y la traductora y profesora Nieves García Prados.