La doble pena de volver a contarlo todo - Pablo Queralt
Estar solo es esto no poder hablar de esto que pasa / con mis amigos que ya no están. / Es que no puedo salir de ese tiempo estación de cuando comía / todo el mundo a toda velocidad porque había que estar en otro lugar /
Pablo Queralt
La doble pena de volver a contarlo todo
Me hago cargo de la cicatriz al fin es lo que hacen los poetas
lavan los significantes para que las palabras vuelvan a decir
lo que decían mejorar lo que querían destruir por eso se tapan la boca
cuando hablan para que no vean lo que dicen ponen el pulso
desde lo más secreto del alma con palabras vacías que se hacen oro
un silencio de resurrección detalles minuciosos un gota a gota
afuera del tiempo vertiginoso una cura en zigzag
como la de los que navegan cuando no pueden ir directo.
*
Yo no puedo decir en qué año vivo si en un momento corto
de felicidad en el mundo donde se puede ir por todas partes
tal vez en el barrio de los músicos o en un libro que quita el dolor
o en un resto de luz como un signo de interrogación que nos ayuda
al registro de que va la cosa cuando uno está atrapado por la vida
de la escritura esa edad interesante en que se dice porque se quiere
al otro porque se lo lleva en el corazón entonces porque leerles mi libro.
*
En el agua me siento tan bien porque es el corazón de la metamorfosis
el gran solvente donde nadar de foto en foto eso es viajar
la alianza con todo lo que relanza la vida y no somos dueños de nada
y conservamos la memoria de todo vencer la gravedad
la belleza necesaria y vital
No hay mejor cosa que perder cosas perderse uno perder cada lápiz cada hoja
cada tren autobús amigos para fluir sin pasado ni futuro ni ciudad solo bajo el sol
y las nubes y lo que aparezca hasta perder la memoria y el alma el cuerpo
lenta lentamente suave suavemente como cuando meditas.
*
Caminamos caminamos y puedo decir que allí nuestras almas hablaron
tan cerca estuvimos que nada tocábamos y ni hablar necesitábamos
yo era tu imagen o mi materia era la tuya la sustancia única
de nuestras palabras estalladas en su microcosmos al espacioso infinito
que era la nada y el todo donde llegamos sin decir que llegamos.
*
En el living de casa tengo un caballo
de calesita que me hace acordar
cuando de niño iba al parque Lezama
y daba vueltas para sacar la sortija
en la calesita y siempre estaba el señor
que iba con su gato que se creía perro a tomar un café
después mi padre me llevaba al bar El Británico
a tomar un chocolate caliente con churros
en esa atmósfera de magia y misterio
de los Domingos por la mañana crecí era
como un libro para niños una novela de las abuelas
o una canción que no aprendí.
*
El teatro del bar el teatro está en todas partes
por eso lo amo tanto ahora que solo puedo conformarme
con el perfume de las naranjas y ya no puedo comerlas
como una lengua muerta son sus palabras
pero no deja de sorprenderme el deseo
como hojas cayendo desde el otoño
haciendo su crónica en mis días
en mi desayuno contenidas viéndome
bajo este cielo de estrellitas verdes inútilmente
esperando un sinfín de cosas que no llegaran.
*
Tener escondido libros en el baño en la cocina como la plata en distintos lugares
para que nunca me falte así alguien que no conozco esconde dentro mío ideas
recuerdos que de pronto aparecen como cuando salía a fumar para no sentirme desplazado del que narra y quién mira
donde se gesta el poema y pone algo que va del pasado al presente como quién confunde
los tiempos y viene de lo antiguo y no de lo reciente tirando del hilo.
*
Cuando sacudís el mantel después de comer cada día veo como sacudís mi alma
que comió allí esas migajas que deseché ese manto de piedad y providencia
que me acogió nuestras conversaciones el tiempo que compartimos
en esa danza tomo las palabras y su energía las dejo disolverse en mi
librarse de su significado porque el poema se acaba
cuando va dejando ese sentido de luz.
*
Un café con leche y medialunas es todo lo que espero de este invierno de piedra
que llevo reflejo de este tiempo como un espejo cansado de llevar siempre
la misma cabeza
y mientras me acomodo confieso mis incongruencias lo cruel que uno puede ser
con uno mismo cuando un país es la extensión
de todas las crueldades incongruencias de las que estamos malhechos.
*
Estar solo es esto no poder hablar de esto que pasa
con mis amigos que ya no están.
Es que no puedo salir de ese tiempo estación de cuando comía
todo el mundo a toda velocidad porque había que estar en otro lugar
porque no había que ponerse atrás de una mula
-porque te puede patear y aunque no descanses lo suficiente
podes ser feliz-sumergido en esa luz que brilla bajo la superficie
de cuando se fue mi último amigo mi documento es ese
lo enfrento aun sin querer es todo eso que se desparramó en mí
y que descansa en la fuerza de mis brazos.
-La doble pena de volver a contarlo todo. Pablo Queralt. Editorial La Yunta.
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Prólogo de La doble pena de volver a contarlo todo. Por Julián López
La doble pena de contarlo todo captura un momento del momento, el instante de la detención. Pasaron ya el brío y la inercia, el fulgor expresivo y dinámico del que dicta su incomprensión a los versos para que la voz alta del poema sea alarma. Aquí el más allá es su más acá, ya se abatieron las necesidades imperiosas del ritmo y el efecto, los puntos y las comas y los cortes son lo ausente. Y lo ausente vuelve y se queda, se detiene ante los ojos y ante la mirada, en la lectura que atestigua el dolor, la fiesta agradecida de estos poemas. Los textos se desesperan, muestran al cuerpo magnífico que busca y rebusca un sentido en la infancia, algo que traiga al alma, que patentice al ser. Pero es justamente en el hiato de pena doble por lo ausente donde encarna la lectura; lo afirma con humildad el mismo poema: las palabras nunca se quedan en el lugar donde las pones.
Y el poeta se aventura y agradece al amigo olvidado que sembró risas, a la hermosura indeleble del primer cuerpo desnudo, al corazón de la metamorfosis, a quienes lo atraviesan y ayudan a vencer la gravedad, a saber que nada fue hecho para nuestro entendimiento.
Y esa ventura del que escribe trae los años y el barullo, las palabras que enferman y las palabras que curan, la ingenuidad del que aguarda lo nuevo, el cine y el psicoanálisis, la vitalidad de una mirada amorosa hacia el pasado, la pena, claro, su doble. Los lugares donde uno ya no está vivo.
Este libro de Pablo Queralt es un mundo, una lectura, un mundo que existe para unos ojos que existen.
Julián López
Bs as, Septiembre 2025
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Pablo Queralt
Es médico y poeta nacido en Buenos aires donde reside. Es curador de poesía y organizador del Ciclo de Poesía en la Biblioteca en San isidro y creador y curador del Festival de Poesía de San isidro, es colaborador del diario noticias día x día, de la revista Diafanis, todo es literatura de España, y fue colaborador del suplemento cultural del diario El pregón de Jujuy y diario punto uno de Salta, en el diario digital Jujuy al momento y administra yvespoetryclub. blogspot.com. Publicó los libros de poesía : en España :Coca( Zaragoza, España), La piscina( Palma de Mallorca, España), Biosfera del amateur (Oviedo, España), y en Buenos aires : Cansancio de lo escrito, Un seductor mañana, La flecha de Agustín, Primer paso, Reescritos infinitos, Pueblo de agua, Crack, Escribí mi nombre, Late, 89Golpes y un whisky, El Padre, Pájaros en palabras, Pavarotti, Laleblan, aves del paraíso (Toulouse Francia), Poema de la nieve, Jazz, Perfume animal, Cocineros, Ser y ser visto, Nací en el cine, Ópera, Partes de la escena. Raros sentidos, su Obra Reunida 2001/21, Mi casa siempre fue la poesía y La doble pena de volver a contarlo todo. Tradujo a Yves Bonnefoy, a Alice Oswald, a Thomas Hardy, a D.H.Lawrence, a Amy Lowell, Christophe Mannon, Charles Reznikoff , a Thom Gunn y otros poetas ingleses. Sus poemas figuran en la antología Federal de poetas de la provincia de Buenos aires, en la antología de poetas jóvenes de Buenos aires, en la antología 7 poetas de Salta y Buenos aires, y la antología Brazuka mundial de fútbol 2014 (España) y en muchos blogs de Argentina, España, Chile, Uruguay y revistas literarias como El Desaguadero, El jabalí, Los rollos del mar muerto, revista Vallejo & Co y revista Prisma de la fundación Jorge Luis Borges (2013).