Ferreira Gullar

(Brasil, 1930-2016). El hombre se escucha a sí mismo en cada minúscula estructura del mundo. En los elementos más voraces, incluso delirantes. Hecho a imagen y semejanza de su propia visión, el hombre se disfraza de dios y demonio.

Ferreira Gullar
Ferreira Gullar


(Brasil, 1930-2016). El hombre se escucha a sí mismo en cada minúscula estructura del mundo. En los elementos más voraces, incluso delirantes. Hecho a imagen y semejanza de su propia visión, el hombre se disfraza de dios y demonio. Como una piedra que aprende a ser piedra en sí misma. Un vuelo, un abismo, un fruto. Ferreira Gullar siempre tuvo esta obsesión con la conciencia de las palabras. El sonido de un olor, el silencio de un tacto, el sabor de una voz. En su poesía, los significados del mundo están rodeados de muerte, porque la muerte misma solo existe en sí misma. Y crea el mismo verbo repetidamente, quizá indagando sus posibilidades de cambiar la acción. Un poeta obsesivo hasta el último destello de ilusión. Poeta, ensayista, dramaturgo, traductor, escribió en 1959 un Manifiesto neoconcreto, en el que se oponía a las formulaciones del concretismo, y donde defendía que correspondía al arte expresar las complejas realidades humanas. Su poesía incluye obras destacadas como A luta corporal (1954), Poema sujo (1976), A vertigem do dia (1980), Barulhos (1987) y Em alguma parte alguma (2010). Escribió una biografía de la psiquiatra Nise da Silveira. Algunas de sus colecciones de ensayos: Cultura posta em questão (1965), Uma luz no chão (1978), Sobre arte (1983) y Relâmpagos (2003).